El panorama de la reinserción en otras prisiones gallegas
Además de la prisión de Teixeiro, en Galicia hay otras cuatro: A Lama (Pontevedra), Pereiro de Aguiar (Ourense), Bonxe e Monterroso (Lugo).
En cuanto a los programas de educación y reinserción de sus internas, Teixeiro es la pionera, pero en A Lama también existe, desde hace dos años, el módulo 6, conocido como “módulo de convivencia”. Desde este módulo, que no es sólo para mujeres sino para todos los internos, se elabora un blog en el que éstos cuentan las actividades que realizan dentro de la prisión (talleres de costura, pintura, mimbre, reciclaje, etc.).
Los talleres del módulo de convivencia son muy bien acogidos por los internos, ya que a todos les agrada ver su esfuerzo plasmado en un objeto decorativo o útil. Al último taller de reciclaje acudieron 21 internos, 9 de ellos mujeres. Todos coinciden en que en estas actividades “todos colaboran y el ambiente es de respeto y convivencia. La cooperación es total”. Entre los reclusos hay algún que otro artista, y algunas paredes exteriores de la prisión albergan murales pintados por ellos.

Además de los talleres, en la cárcel de A Lama se organizan jornadas de convivencia familiar, salidas en bicicleta por el pueblo, visitas a Santiago e incluso encuentros deportivos, de fútbol y de baloncesto, en los que los presos participan con sus equipos federados. La directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, ha manifestado que la cárcel de A Lama es un ejemplo de cómo con programas de tratamiento de presos se reduce la siniestralidad en centros penitenciarios.
En la prisión de Pereiro de Aguiar también apoyan los programas de reinserción para los internos, y entre las iniciativas llevadas a cabo destaca la puesta en marcha de terapias asistidas por animales de compañía, que ayudan a los reclusos a superar problemas de autoestima y contribuyen a la creación de un ambiente relajado dentro de las cárceles. Este programa se desarrolla en dos frentes: por un lado está el bienestar animal, del que esta campaña es ejemplo y, por otro, el bienestar humano, puesto que las mascotas son una extraordinaria fuente de salud.
En Pereiro de Aguiar se organizan, además, visitas a museos y salidas de senderismo. Aproximadamente 20 internos salen del Centro Penitenciario periódicamente para disfrutar de los parajes gallegos o conocer los museos más importantes de Galicia. Así, en su última salida han recorrido las Fragas do Eume, la Domus, la Casa de las Ciencias, el Planetario y el Acuario, todo en la ciudad de A Coruña. Con estas actividades en las que participan los reclusos de la Comunidad Terapéutica se pretende transmitir a los internos actitudes positivas de cara a la conservación del patrimonio natural, así como el respeto al medio ambiente. Del mismo modo, la iniciativa quiere que los reclusos se acerquen al mundo de la ciencia a través de la visita a los diferentes museos y fomenten la convivencia en grupo en un contexto de ocio y tiempo libre.
La prisión ourensana también celebra el día de la Merced, la fiesta patronal de las Instituciones Penitenciarias. En esta cárcel esta fiesta es famosa porque se otorgan premios a las internas e internos que han destacado en su evolución personal, en el terreno educativo, deporte, trabajo y deportividad, y tienen lugar representaciones teatrales y musicales desarrolladas por los reclusos y las reclusas. En este día también se organizan carreras de Karts y partidos de distintos deportes.
El arte también tiene cabida en esta cárcel gallega. No es la primera vez que se acogen exposiciones fotográficas promovidas por los propios internos del centro, y la última muestra recogió las fotografías de Mila Rodero, en las que se pretendía mostrar los oficios artesanales desaparecidos. Esta exposición se enmarcó dentro del taller “O museo no cárcere”, que desde octubre desarrolla el Museo Etnológico de Ribadavia en el Centro Penitenciario ourensano. En el taller y el posterior montaje de la muestra participaron un total de 13 internos e internas que durante meses llevaron a cabo una labor de documentación y estudio de diferentes oficios.
Otra de las prisiones gallegas es la de Bonxe, en Lugo. En ella sólo hay 23 mujeres frente a centenas de hombres, pero eso no impide que participen en los talleres de educación y en las terapias que se promueven. Ahora mismo están trabajando en una iniciativa promovida por el Ayuntamiento de Lugo, en la que los internos confeccionan los trajes y sandalias para la fiesta “Arde Lucus”, que se celebra los días 20, 21 y 22 de junio. Los trajes serán exhibidos por las personas que desfilen en la fiesta y también se pondrán a disposición de la gente para alquilarlos. En este momento se han confeccionado ya 60 vestimentas. Para los trajes trabajan diariamente de cinco a ocho reclusas, y un número indeterminado de internos elaboran las sandalias.
En Bonxe también se organizan obras de teatro y musicales, no sólo interpretadas por los reclusos y reclusas, sino que se acoge también a grupos de teatro que quieran actuar para los internos.
La prisión de Monterroso, en Lugo, no posee un módulo para mujeres, aunque también se promueven programas e iniciativas para la reinserción y terapia de los internos. Aquí se han sumado también al programa de terapias asistidas por animales de compañía, llevada a cabo por Affinity y que está teniendo éxito en la cárcel de Pereiro de Aguiar. En Monterroso, la pareja de perros labradores Ada y Juno hace de terapeuta de cuatro internos desde hace unos meses, ya que los presos se preocupan de darles de comer, limpiarlos, sacarlos a pasear… La terapia está dirigida preferentemente a aquellos internos emocionalmente inestables con problemas de adaptación, dificultades para controlar su conducta y con baja autoestima, según explicaron los funcionarios del penal monterrosino.
A pesar de que se habla de un fracaso de todos los programas de reinserción (debido, en gran medida, a la masificación de los Centros Penitenciarios), está demostrado que esto es falso, y la primera muestra de ellos es el blog llevado a cabo por las Chicass 10 de Teixeiro o los reclusos y reclusas de A Lama. En ellos se puede comprobar lo bien que sientan las salidas programadas, las rutas de senderismo, las manualidades o la práctica de algunos deportes. Estas iniciativas ayudan a los presos a mejorar su calidad de vida, y deben seguir organizándose e incrementándose.
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